Función pública municipal, y otras profesiones y negocios
Real Aduana de Navasfrías.
A comienzos del siglo XIX con Navasfrías aun formando parte de la provincia de Extremadura, la proximidad a la frontera portuguesa, y su situación en la Raya, venía siendo, desde muy antiguo, un punto importante para la zona norte de la provincia en el comercio con Portugal, sirviendo su Aduana, de alguna manera, juntamente con los agentes de la frontera, como punto disuasorio en la zona, para todos aquellos que se dedicaban al contrabando, al mismo tiempo que se facilitan los trámites para exportaciones e importaciones de mercancías de ambos lados, prestando sus servicios como titular en propiedad de la Aduana de Navasfrías desde 1820 hasta 1825, Don Sinforiano Benítez, natural de Salamanca, cuya hoja de servicios para su jubilación es tramitada en este año de 1825. Otro de los administradores de esta Aduana, en los años siguientes, es Don Nicolás Máximo Cerezo, Nico, cuyo expediente de jubilación es tramitado en 1835, perteneciendo Navasfrías, en aquel entonces, a la provincia de Salamanca. La Real Aduana de Navasfrías tiene como administrador en el siglo anterior, en 1753, a Dn Miguel Tacón, percibiendo un salario de 1050 reales anuales más 200 reales de guías. El acceso de estas mercancías al puerto de Navasfrías, desde los pueblos de la provincia extremeña, origina, en algunas ocasiones, reclamaciones debidas al cobro, considerado abusivo, por las nuevas imposiciones agregadas a los impuestos del diezmo y portazgo. Así ya en el siglo XV, los pueblos de San Martín de Trevejo y Villamiel reclaman que el bachiller Alvar Sánchez de Medina haga información sobre la nueva imposición que se está llevando el capitán Antonio del Águila y Ferrand Nieto, su arrendador, aumentando el diezmo y portazgo que desde antiguo se pagaba en el puerto de Navasfrías para el comercio con Portugal, que no consienta innovaciones y que envíe información al Duque de Alba y al Consejo.
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