Golpe a Golpe
Las sensaciones y los recuerdos de los primeros años de nuestras vidas nos acompañaran para siempre, y muchas veces, esos sucesos, nos sacaran algunas sonrisas al recordar ciertos momentos. En mis primeros años en la casa del número 15 de la calle La Lanza, más tarde número uno de la calle Ángel, el soniquete del martillo sobre el mineral, al que mi vecino Dionisio Martín nos sometía cada sábado con todo el mineral recogido en las minas durante la semana, fueron las primeras noticias en las que tuve una vaga idea de la actividad a la que se dedicaban gran parte de hombres y mujeres navasfrieños. El trabajo de mi vecino, estaba acompasado con su entusiasmo por una canción, al repetirla una y otra vez para seguir triturando aquellas piedras con los golpes incesantes del martillo. Canción que al final terminamos por repetirla como papagayos mis hermanas y yo mismo. "Perfidia". Esa era dicha canción, repetida por mi buen vecino, una y otra vez, hasta dar por finalizado su...