Pequeñas ventas para subsistir
Las celebraciones y fiestas religiosas como las anteriores y otras como ofertorios de la Virgen y El Cristo, fiestas patronales etc…, dan paso al día a día de los vecinos dedicados a la agricultura y la ganadería; una agricultura que en la mayor parte de los casos a duras penas cubre las necesidades familiares y una ganadería que a su vez es utilizada para las labores del campo, el consumo lácteo, la cría de terneros y algunas ventas con las que salir adelante.
Las
compraventas que se llevan a cabo de diferentes animales y productos en los
pueblos cercanos, y en las ferias de
ganado celebradas en diferentes lugares de las provincias de Cáceres, Salamanca
y Valladolid, aunque con variaciones según la época y la calidad de animales y
productos, solían tratarse, en los precios citados a continuación, a finales
del siglo XIX.
Bueyes de labor, y vacas de cría y labor,
podían tratarse en un precio máximo de 2000 reales bajando su precio hasta los
1200, dependiendo de su estado. Bueyes y vacas viejas, así como las horras,
todos para carne, podían estar en un precio máximo de 1700 reales, pudiendo
bajar los precios hasta 800, dependiendo del animal. Los novillos y novillas de
hasta dos años (erales), podían alcanzar un precio situado entre 1200 y 1000
reales. Los de un año (añojos) entre 800 y 680 reales. Los terneros entre 600 y
400 reales. Todo dependiendo de su estado.
Precios de
cereales. Trigo candeal, o,26--0,27 Pts. kg. Trigo barbilla, 0,26--0,27 Pts.
Kg. Centeno, 0,19--0,20 Pts. Kg. Cebada, 0,21--0,23 Pts. Kg.
Patatas.
0,60 Pts. @, al alza S/ oferta y demanda 1,15 Pts. @. Entre 5 y 10 Cts. el Kg.
En esta
época y también en la mayor parte del siglo XX, debido a la diferencia de
productos del campo que se obtienen en el sur y en el norte de la sierra,
algunas personas de los pueblos vecinos de Villamiel, San Martin de Trevejo y
Eljas, principalmente, solían desplazarse hasta Navasfrías con productos
propios de esos lugares, como higos, uvas, aceitunas, melones, sandias etc..,
transportándolos en caballerías, para su venta, y en algunos casos, volviendo a
la época anterior a la utilización de la moneda, cambiarlos por otros productos
como patatas, garbanzos, alubias de diferentes tipos, blanca, pinta, roja
etc..., ajustando los cambios al valor de los productos, a veces, dos pesos de
patatas por un peso de uvas o de higos, otras un peso de alubias por dos o dos
y medio de uvas o higos, o sandía etc..., otras veces los que se desplazaban
para vender los productos propios del lugar eran los navasfrieños. Estos
productos solían ser trasportados y vendidos o cambiados por otros por los
mismos propietarios en la época que se cosechaban.
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